¿Qué derechos tengo al divorciarme?

una persona preguntándose qué derechos tengo al divorciarme

La semana pasada, una cliente -algo afligida por su situación económica laboral- me preguntaba:

-¿Qué derechos tengo al divorciarme?

Entonces pensé que su preocupación podía ser la de muchas personas en situaciones similares, por ello me propuse escribir este mínimo artículo informativo para dar respuesta la cuestión.

Como vengo diciendo en el artículo sobre el llamado divorcio express, los efectos del divorcio son varios y precisan soluciones específicas según sea la realidad de las personas que disuelven el vínculo matrimonial mediante el divorcio. Uno de ellos es el aspecto económico en el que me detendré para darte dos soluciones posibles previstas por nuestra legislación:

Solución 1 a la cuestión: ¿Qué derechos tengo al divorciarme? Alimentos posteriores al divorcio

Uno de los derechos y deberes de los cónyuges es el de alimentos. En el caso de divorcio existe la posibilidad de que las prestaciones alimentarias sean fijadas aún después del dictado de sentencia, de conformidad al Art. 434 del Código Civil y Comercial.

Por una lado, es posible que sean fijadas en el convenio regulador en tanto el Art. 439 del Código Civil y Comercial lo tiene previsto. En este caso regirá lo estipulado en dicho convenio.

Sin perjuicio de ello, los ex-cónyuges pueden solicitar alimentos en los siguientes casos:

a) Enfermedad grave preexistente al divorcio que le impide el autosustento

La obligación se mantiene durante toda la vida del alimentado. Así en el supuesto de fallecimiento del alimentante, esta obligación se transfiere a sus herederos.

b) Falta de recursos propios suficientes o de posibilidad razonable para procurárselos.

Para este supuesto se tienen en cuenta:

  1. la edad y estado de salud de ambos cónyuges;
  2. la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo de quien solicita alimentos;
  3. la atribución judicial o fáctica de la vivienda familiar

Esta obligación no puede tener una duración superior al número de años que duró el matrimonio y no procede a favor del cónyuge que reciba una compensación económica (Art. 441 del CCyC).

En los 2 supuestos anteriores, la obligación de alimentos cesa si:

  • desaparece la causa que lo motivó, o
  • si la persona beneficiada contrajera matrimonio o comenzara a vivir en una unión convivencial, o
  • cuando el alimentante incurriera en alguna de las causales de indignidad

Solución 2 a la cuestión: ¿Qué derechos tengo al divorciarme? La compensación económica

La compensación económica es una cantidad periódica o prestación única que un cónyuge o conviviente debe satisfacer a otro tras el divorcio o la finalización de la convivencia, para compensar el desequilibrio padecido por un cónyuge o conviviente, en relación al otro cónyuge o conviviente, como consecuencia directa del divorcio o finalización de la convivencia.

Así, tendrá derecho a una compensación económica el cónyuge a quien el divorcio le ocasione un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación patrimonial; cuando tenga por causa adecuada la ruptura del vínculo matrimonial.

Debe advertirse aquí que la compensación económica: tiende a «compensar» un desequilibrio y no a «igualar» patrimonios o restituir lo perdido, ni garantizar el nivel de vida que se tenía durante la convivencia.

En consecuencia, hemos visto dos soluciones posibles cuando se produce el conflicto en el ámbito de los efectos económicos del divorcio. Existen además otros derechos como la atribución de la vivienda familiar y lo que compete a la distribución de bienes en el divorcio sobre todo en el régimen de la comunidad; pero me he detenido en estas 2 figuras esenciales para responderte al pregunta sobre qué derechos tengo al divorciarme, en el aspecto económico, asistencial y compensatorio.

Solicita una consulta con el Estudio Jurídico

La Dra. Carina V. Suárez te orientará para que sean reconocidos tus derechos después del divorcio y realizará las gestiones judiciales o extrajudiciales pertinentes.

Ir arriba